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Hubo casi un millón de votos fraudulentos: Arturo Yepes
Viernes, 16 de Julio de 2010 00:00
Por Armando González
Periodista de EL NUEVO SIGLO
DE CASI un millón de votos sería la magnitud del fraude en las elecciones para Congreso realizadas el 14 de marzo, según se lo dijo a este Diario Arturo Yepes, aspirante al Senado por el Partido Conservador.
EL NUEVO SIGLO: Para usted, que se ha declarado víctima del fraude electoral, ¿cuál puede ser la magnitud de esa trampa?
ARTURO YEPES: Por los estudios que nosotros logramos hacer, que una firma de auditoría nos entregó, el fraude asciende a cerca de un millón de votos, que de todos modos frente a una votación de cerca de 14 millones de votos, eso es menos del 10 por ciento.
Eso no afecta la legitimidad general del Congreso, de Cámara ni de Senado, pero es un millón de votos con los que están jugando algunos funcionarios inescrupulosos, algunos candidatos inescrupulosos, algunos partidos inescrupulosos.
ENS: Son muchos votos.
AY: Son una cantidad muy grande y sirve para falsear la voluntad del elector, más o menos en ese mismo porcentaje: un 8 o en un 10 por ciento, máximo, de las curules que hay en Cámara y Senado.
Ese es un problema que no es de la magnitud que afectaría la legitimidad de las elecciones, pero que si es lo suficientemente grande como para llamar la atención del Congreso y de las autoridades electorales para buscarle en el futuro un remedio a eso. No podemos seguir viendo un millón de votos sueltos por allá, en las comunidades más distantes del país, que fácilmente se convierten sufragios para candidatos que no salieron elegidos y que tienen el dinero necesario para fomentar la corrupción de funcionarios al interior de la Registraduría del Estado Civil y de algunos contratistas.
Contra los que hacen eso tendrá que hacerse una tarea desde la sociedad civil o desde los organismos del Estado el próximo año, para procurar que las elecciones de 2011 estén lo más ajenas posibles a cualquier intento de fraude.
ENS: ¿Cómo califica la labor del Consejo Nacional Electoral, al estrenar las funciones que le entregó la reforma política?
AY: Yo creo que el Consejo, en general, cumplió con sus funciones. Salvo una o dos personas, el Consejo, como institución, salió bien. Tengo reparos sobre la actividad del magistrado Gil y del magistrado Giraldo; pero en el Consejo son nueve magistrados. Creo que el tema sobre esas dos personas tendrá que resolverlo la instancia correspondiente, que en este caso sería la Procuraduría; el otro juez de los magistrados es la Comisión de Absoluciones de la Cámara y claro que allá no vamos a perder el tiempo.
ENS: Pasó la prueba el CNE, en difíciles condiciones, entonces.
AY: Es que la otra ventaja del trabajo del Consejo Electoral es que las pruebas quedan prácticamente recaudadas.
Seré defensor del Consejo Nacional Electoral en lo que me corresponda, porque hizo bien su trabajo.
Creo que este proceso dio la oportunidad de desmontar el fraude electoral. Colombia supo cómo se hacían los fraudes, a través de una tarea pública del Consejo Nacional Electoral; mucho más pública que la del Consejo de Estado, por razones obvias.
Esto dio la posibilidad de detectar de manera clara qué era lo que estaba pasando y permitirá que en las próximas campañas se puedan tomar las previsiones del caso.
El trabajo del Consejo Electoral es positivo. Yo manifiesto claramente que estoy agradecido con el Consejo.
ENS: Al cierre de esta edición estaba por conocerse la composición del Senado. ¿Cómo se siente: adentro o afuera?
AY: Si una tutela que interpusimos ante el Tribunal Superior de Cundinamarca para que se revise el fraude de Norte de Santander es fallada favorablemente, seguramente estaremos adentro.
Si esa tutela no alcanza a salir antes de que se entreguen las credenciales, quedaremos abajito, por cerca de 100 votos. Esa es la cifra. Esos son los sufragios que han querido preservarle al candidato que el 14 de marzo quedó por detrás. Uno fue el preconteo del 14 de marzo, donde yo ocupaba el puesto 22 y el Partido Conservador tenía 24 curules; y otro es el resultado hoy, donde estoy en la posición 23 y el partido queda apenas con 22 curules. Ese fue más o menos el resultado, las consecuencias del fraude.
Sin embargo, yo estoy tranquilo. La política es una actividad que se hace hacia el futuro. Habrá otras instancias para procurar que se haga justicia y que esa curul en el Senado quede en manos de quien debe quedar.
Y, mientras tanto, seguiremos trabajando para contribuir a través de nuestro representante a la Cámara, que fue elegido con la mayor votación en Caldas: el doctor Jorge Hernán Mesa; y a través del Partido Conservador procuraremos que en el futuro no se den estas circunstancias y que Colombia se libre del fantasma del fraude.
ENS: ¿Acudirá al Consejo de Estado?
AY: Nosotros también vamos a acudir al Consejo de Estado, porque creemos que el Consejo es ajeno a las presiones o simplemente a la falta de ánimo de trabajo que a última hora afectó a estos dos magistrados y por lo tanto creemos que allí vamos a encontrar justicia.
ENS: ¿Qué impresión le dejó el accidentado proceso de escrutinio?
AY: El proceso empezó muy bien, revisando los escrutinios de los jurados en relación a las diferencias entre los formularios que manejaban. Pero hace algo más de un mes, por una razón que nadie entiende, se frenó eso en seco y solo prosiguió con la revisión de las reclamaciones presentadas por algunos candidatos.
ENS: ¿En donde se presentó el fraude en su contra?
AY: El fraude del cual creo que fui víctima en Caldas consistió en que las personas que pasaron los resultados de las mesas a los computadores dejaron de incluir cerca de 2.500 votos. Yo denuncié ante los funcionarios de la Registraduría un marcado favoritismo por un sector político y naturalmente en contra nuestra.
Posteriormente, cuando se evidenció un fraude en Planeta Rica, Córdoba, a favor del candidato al Senado, Alfredo Ape Cuello Baute, hoy representante a la Cámara, también pusimos el caso en conocimiento de la Corte Suprema de Justicia y al propio Consejo Nacional Electoral. Eso está, en mi concepto, plenamente probado y la Corte entrará a verificar si hubo participación o no del beneficiado con el fraude, o si fueron funcionarios subalternos que quisieron ayudarle motu propio.
Y ahora estamos presentando la reclamación ante la Procuraduría y ante las demás instancias sobre la falta del cumplimiento del deber de algunos magistrados que no quisieron revisar unas decisiones inexplicables tomadas en Norte de Santander.